terça-feira, 25 de abril de 2017

França(s)


La fractura es geográfica: una divisoria que parte Francia por el medio, entre las regiones atlánticas de Macron y las mediterráneas y orientales de Le Pen. Es lo que Jacques Attali, consejero de presidentes y mentor de Macron, llama la diferencia entre la Francia del interior y la Francia marítima, más encerrada y pesimista la primera, más optimista la segunda. Otra fractura separa ciudades y campo. El ejemplo más claro es París, como señala Le Monde, donde Le Pen no llega al 5% de votos, mientras que Macron se acerca al 35%. Pero el esquema se repite por toda Francia: derrota del FN en las grandes ciudades y victoria clara en los pueblos. Es lo que el geógrafo Christophe Giulluy llamó hace unos años “la Francia periférica”, la de las pequeñas ciudades y pueblos lejos de las capitales, un país desconectado de la globalización y de las élites metropolitanas. Un sondeo publicado por instituto Ipsos expone otra fractura: la de la educación. Las personas con tres años de estudios universitarios como mínimo votaron en un 30% a Macron y en un 9% a Le Pen. Las personas sin bachillerato votaron en un 30% a Le Pen y en un 19% a Macron. Los ingresos también condicionan el voto. Quienes ganan más de 3.000 euros mensuales votaron en un 32% a Macron; quienes ganan menos de 1.250, en un 32% a Le Pen.

Marc Bassets, ElPais, 25-04-2017

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